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Sotol Fernández; la tradición del sereque al 100 por ciento


Vestigios arqueológicos indican que culturas como la Mogollón, que se desarrolló hace más de mil años en la región de Madera y Casas Grandes, ya fabricaba sotol, esa receta fue pasando de generación tras generación hasta llegar a ser hoy la bebida emblemática de Chihuahua. Para destilarla nadie mejor que la casa Fernández, fundada en el año 2000 por Don Bienvenido Fernández Vega.

La historia del sotol es tan antigua como el Chihuahua mismo y es por ello que Don Bienvenido refiere que desde niño estuvo cerca de la producción artesanal de esta bebida, la cual era fabricada por su padre, envasada en barricas de lámina de 40 litros, curadas con cera, que él desde niño vendía en las cantinas del viejo Madera.

Fue así como creció, observando de cerca el proceso del sotol.

Al correr de los años, en la década de los setenta, observaba como todas las familias fabricaban su propio sotol en casa, en vinatas clandestinas que los policías judiciales destruían en una especie de redada permanente en contra de la producción ilegal de embriagantes en la sierra.

“A la pobre gente que venía y traía su producto, los judiciales les tiraban los cazos, los alambiques que tenían, empecé a ver que se necesitaba hacer algo porque era un problema, hasta al bote los llevaban”, recuerda el sotolero.

En ese entonces, el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de la Reforma Agraria, les dona a un grupo de familias de la región, entre ellas a los Fernández, unas tierras que habían sido decomisadas y se las entrega en forma de ejido.

“Eran narcopredios y resulta que tenía mucho agave”, explica Don Bienvenido, quien destaca que al ver la riqueza natural, idónea para la producción de sotol, comenzaron a organizarse para la producción de este elixir, formando una cooperativa entre unos 50 socios.

El caso llegó a oídos del entonces Gobernador del Estado, Fernando Baeza Meléndez, quien pactó con los productores una tregua, concediéndoles un permiso para transitar de manera libre por las carreteras llevando el sotol de un lado a otro.

Sin embargo, el permiso para la producción y distribución de sotol seguía siendo algo fuera de la ley “ahora sí que nos dio un permiso de un compadre a otro”, es decir que no contaba con validez oficial, solo amparaba la tolerancia por parte de las autoridades.

Al ingresar Francisco Barrio a la gubernatura de Chihuahua, en 1998, manda llamar al grupo de sotoleros y les retira el permiso, exigiéndoles que regularan su actividad y les apoya para que instalen la primera fábrica de sotol en Madera.

“Nos quitó el permiso y nos dijo: hagan las cosas como Dios manda”, recuerda Bienvenido, quien comenta que como toda empresa, al principio fue complicado y las sociedades no siempre funcionan como debieran, disolviendo el vínculo legal a partir del año 2000, cuando por cuenta propia y con el apoyo de toda la familia Fernández, fundan la compañía que hasta hoy existe.

Sotol Fernández, el sabor de Madera

Aunque han pasado muchos años desde que este hombre era apenas un niño y vendía el sotol que hacía su padre, el método de fabricación del sotol sigue siendo el mismo, respetando la tradición y logrando un resultado que destaca en cada copa.

Cuentan con sotol reposado, añejo y blanco que tiene 45 grados de alcohol, se puede tomar solo o combinado con alguna bebida refrescante o bien en cocteles preparados, explica Norma Fernández, quien habla acerca de las cualidades de esta marca.

Son precisamente las hijas de Bienvenido, quienes han desarrollado toda una gama de sotoles saborizados, de baja graduación alcohólica que son muy demandados como licores de sobremesa.

Al menos 150 sabores distintos que se fabrican de acuerdo a la temporada y que no contienen ni colorantes ni saborizantes artificiales, forman parte de esta gama de sotoles que hoy en día son los más buscados.

Piña, naranja, coco, limón, nuez, anisado, café, son solo algunos de los sabores que se le dan al sotol, pero de una manera muy artesanal, pues mientras otras destiladoras solo añaden color y sabor a su producto, en esta casa se añade jugo natural de frutas y se espera entre dos o tres meses para terminar el proceso de maduración, logrando un sabor exquisito en cada botella.

Además de este tipo de sotol, cuentan con macerado que tiene frutas, hierbas y especias en cada botella y finalmente las cremas de sotol que hacen de diferentes sabores tomando como la base en natural.

Receta de familia, alambiques, barricas, un clima perfecto, pero sobre todo experiencia y tradición, hacen que la casa Fernández sea hoy un referente en la fabricación del mejor sotol del estado de Chihuahua.

Sotolungo Fernández:

(Receta de Norma Fernández)

1 onza de jugo de piña

1 onza de jugo de Naranja

1 onza de jugo de limón

1 onza de Sotol Fernández (presentación añejo, reposado o blanco)

1 onza de jugo de toronja

Escarchar un vaso con chile Tajín, mezclar lo anterior en la licuadora con suficiente hielo o bien mezclar en coctelera. Servir.

Recomendación: Todos los jugos deben ser naturales para un mejor resultado.


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